Black Blood (DMC)

Ir abajo

Black Blood (DMC)

Mensaje  Alexia el Mar Feb 09, 2010 4:05 am

Bueno, después de pensarlo, decidí ponerla, está en fanfiction pero...si alguien de acá quiere leerla y le da paja abrir Fanfiction.net, por qué voy a dejar sin ponerla acá? así que...quien la lea, disfrutela, no hay muchas tan retorcidamente rebuscadas como esta y debo agradecer a Supernatural, que gran parte de las ideas las saqué de ahi, no sé que haría sin tí serie..y sin Dean, pero eso es punto aparte xD!
Es muy factible que haya errores de tipeos, si ven que me comí alguna letra, diganme, porque no las revisé je...
Otra cosa, el principio, se puede hacer denso...al menos a mi se me hace denso, pero luego mejora, en el capítulo diez mas o menos.
----

Black Blood

Eran las tres de la mañana, transitaba muy poca gente por la calle, la lluvia no paraba y para rematar no llevaba paraguas. No era raro que lloviera tanto, así era Forks, tampoco era raro encontrarse demonios por aquí, eso era de lo más normal, puesto que me querían a mí.
Mi abuela decía que había heredado la maldición de mi madre, yo veía todo lo contrario, era como un don. Hacía poco había aceptado seguir el camino de mi madre, sería una cazadora, mi abuela claramente quería mantener las cosas en secreto, y seguir mandándome al instituto; pero eso cada vez se hacía más y más difícil, la “maldición” que recaía en mi sangre, iba creciendo y Gabriel ansiaba aquel poder…


Chapter 1: Juegos Malabares

Amanecía nublado, como siempre. Me levante y fui al baño, mire la imagen que reflejaba el espejo, me encontraba ojerosa, como de costumbre, la piel pálida y la mata de cabello rubio enredado, hacía de mi, una vista maravillosa. Abrí el agua caliente de la ducha, me desvestí y entré, el agua estaba bien, pero no quería perder mucho tiempo, por lo tanto terminé de lavarme el cabello, quitar los restos de jabón y cerré el agua. Enrosque la toalla en mi cuerpo y fui a buscar ropa cómoda, regrese al baño a peinarme, ni me moleste en secarme el pelo. Al terminar baje las escaleras de dos en dos, quedando frente a mi abuela.

-buenos días Selene-

-hola- saludé

-¿no tiene otra cosa para ponerte? ¿algo más alegre?- pregunto mirando el crucifijo que llevaba colgado, luego dirigió sus ojos a los tatuajes y negó con la cabeza –sigues su mismo camino-

-a este punto deberías acostumbrarte-

-es que no podría soportar perderte como la perdí a ella-

-eso no me sucederá-

-juegas con fuego-

-y me voy a quemar, lo sé, es un riesgo que tengo que correr-

-Selene-

-hasta ahí llega tu protección abuela, más no, esto es lo mío-

Se fue murmurando algo inaudible, sonreí para mis adentros, a veces llegaba a ser insoportable la convivencia con ella…me dirigí a la cocina, para sacar el arma que siempre llevaba conmigo por las dudas y el infaltable cuchillo, los demonios podían ser muy molestos, si no se los atacaba de forma correcta.
-¡me voy!- grité para que me escuchara, tomé el bolso, las llaves de la casa, las de la moto, y me fui al garaje.
Tenia solo un amigo, al resto no los necesitaba, y esa única persona, hacia que me preocupara durante horas, Tony, sabía que no podía involucrar a nadie, pero él era la única persona que me alejaba del mundo en el que vivía. Monté la Yamaha, esa moto era genial, perfecta, no existía otra igual a esa, me hacía sentir en el aire, el suave ronroneo que hacia al arrancar el motor y al acelerar, era estimulante. Nunca llevaba casco, me parecía absurdo y un obstáculo, no solo porque disminuía los ruidos, si no porque también, quitaba libertad.
Comencé a sentir varias presencias, una buena…y el resto malas.
-genial, lo que necesitaba- murmuré al ver demonios acercándose, desenfunde el arma y le dispare al centro de la cabeza, una moto se estaba acercando, y note que venía disparando.
-así que perteneces al club-murmuré, aceleré sacando ventaja y eliminando mas demonios, a aquel motociclista no le tomó mucho tiempo alcanzarme y esto se había convertido en una lucha a la par, yo disparaba por la izquierda, él por la derecha, lástima que aquello no duró mucho tiempo más, faltaba una cuadra para llegar al instituto, el motociclista seguía mi ritmo, mire para su lado, pero llevaba casco, sonreí sarcásticamente, burlándome de ello, y me miró también.
-hasta nunca- le grité frenando, el juego había terminado…y vi como se alejaba.
Las autoridades del colegio no podían evitar sus miradas, era evidente que pensaban que era problemática, anti social, maleducada y por sobre todas las cosas, trastornada. Durante aquel mes, mi primer mes, en este lugar, me hacia problema mi estética en el “nuevo lugar”, muy pronto comenzó a importarme nada, pasó a ser un problema menor.

Dejé la moto asegurada y salude al grupo de góticas que apoyaban mi forma de ser, evite a las chicas ricas y a las plásticas, por ultimo me enfrente con la última persona que quería ver…Kraven.

-mira quien ha llegado- le dijo a la perra de turno

-veo que ya has conseguido una perra nueva…que rápido-

-cuida tu vocabulario gatita, porque en lo que dura un chasquido, todos pueden saber a qué te dedicas-

-y todos puede saber lo que tú eres, estamos a mano-

-¿lo que yo soy? Que graciosa-

-pues sí, un desagradable chupasangre anda suelto por Forks-

-creo que no pasas de hoy, la gente de Dartmouth estará decepcionada por no tenerte-

-será mejor que te vayas buscando otra universidad, porque los demonios no te dejaran en paz-

-vete al diablo

-vaya…asombroso sanguijuela-

Se alejo maldiciendo y sonreí, haría lo imposible por arruinarle el ultimo día de instituto. Claro, como olvidarlo, hoy era el ultimo día de clases, el día en que todos se encontraban radiantes, los nervios se hacían presentes y la noche del baile de fin de curso, era anhelado por muchos…menos por mí. Asistiría, pero no por querer ir, si no por los motivos sobrenaturales que hacían de mi vida, algo genial.
-vaya vaya, tan bonita y tan rara a la vez-

-Tony, ¿Cómo te va?- Tony…el gay del curso, se hacía fácil estar con él, no preguntaba mucho y era confiable, sabia a lo que me dedicaba y es por eso que temía perderlo; pero a él…a él parecía no importarle.

-soy feliz- respondió sonriendo -¿vendrás al baile, verdad?-

-esa es la idea, todo depende de los demonios-

-es un tema corriente ya-dijo sonriendo aún, no pude evitar carcajearme

-a veces es bueno verlo como un simple trabajo-

-claro-

-creo que me iré, no pinto nada aquí-

-de acuerdo, te veré en la noche-

Desanduve los pasos dados hasta llegar a la moto, había una presencia muy fuerte rondando por los alrededores, trate de ignorarla, si era él tendría que enfrentarse a mí, cara a cara.
Quite la cuerda de seguridad de la moto y subí, sabía que si algún policía pasaba, me pararía e incluso, llevaría mi moto, por no llevar casco, pero así como huyo de los demonios podría huir de la ley.

-¿Quién necesita un casco? Estúpida gente que lleva cascos, estúpidos policías, y estúpidas leyes- murmuré molesta

-¿con quién te peleas?- Tony me sorprendió como de costumbre hablando a la nada

-sola…-

-¿haces paradas sin cobrar?-

-supongo, pero no soy una moto taxi-

Rió por el sarcasmo que emplee al decir aquello –de acuerdo-

-parece que no soy yo sola la que se aburre-

-habría sido mejor venir directamente a la tarde-

-estoy de acuerdo-

Estuvimos todo el camino hablando, cuando llegamos a su casa me invitó a pasar.

-¿no tienes miedo de lo que pueda pasar?-

-¿debería?-

-si- conteste seria

-bueno, sé que no pasara nada-

Su optimismo a veces me sacaba de control, puse los ojos en blanco y lo empuje
–seguro que no- volvió a reír y entramos a la casa

Claramente en buena compañía, las horas se pasaban rápido, por lo tanto a las cinco opté por irme, para arreglarme.

-nos vemos- dijo saludándome

-hasta luego-

Monté la moto y aceleré, la tarde no estaba muy linda a decir verdad, parecía que llovería…lloverían demonios esta noche.
Sentía culpa, el hecho de haber involucrado a Tony me hacía pensar que en cualquier momento, los demonios irían tras él y lo matarían en venganza a mí…

-no debo pensar mucho en eso…quizás el tenga razón…puede que nada pase…o mucho-
Por el espejo retrovisor, vi a la misma moto de hoy ¿acaso me perseguía?

-¿cazador huh?- le espeté cuando lo tuve a la par, giró la cabeza mirándome, y desenfundo el arma, yo hice lo mismo, y este disparo, sin tocarme…en realidad le había dado a un demonio que estaba por atacarme. –wow, no esperes que te agradezca-

-admite que estas agradecida-

-creí que los demonios te habían dejado sin lengua- se rió por el comentario aquel

Los demonios seguían apareciendo, y los íbamos eliminando a la par, fue en ese momento que al volver la vista al frente me encontré con Gabriel y frené de golpe, desapareció riendo y yo maldije –no me quitarás la vida también, te mataré antes, lo juro- el otro cazador paró a mi lado

-¿Quién era?- preguntó

-que te importará- dije sin mirarlo, arranqué de nuevo, estaba enojada y en ese momento quería acabar con lo que se me pusiera en frente, terminaría con la vida de aquel demonio, así fuera lo ultima que haga.

-deberías tener más modales-

-deberías buscarte una vida y dejar de perseguirme-

-estoy haciendo mi trabajo-

-y yo el mío, adiós- aceleré perdiéndolo de vista

Al llegar a mi casa, vi a mi abuela en la puerta de entrada. –lo que me faltaba…-murmuré

-¿Por qué no atendiste el celular?-

-baja batería- conteste de mal modo –no tengo tiempo para esto- subí las escaleras , me dirigí al armario, tome el vestido y me encerré en el baño. Tras unos minutos y luego de estar vestida, tocan la puerta.

-pasa- dije

-¿Qué ocurre?-

-no sé, de pronto me acobardé, no quiero que todos en mi mundo mueran-

- no creo que sea por eso-dijo tomando el peine y pasándolo por mi cabello –yo creo que Gabriel te atormenta-

-él mato a mis padres…y quiere matarme a mi-

-pero tú eres más fuerte, y lo sabe, créeme que si-

Por un momento pareció que quería decirme algo, pero que le era imposible hacerlo. Siguió peinándome en silencio…un incómodo silencio.

-¿Qué es lo que pasa?- pregunté de forma brusca

-nada- dijo dejando el peine en su sitio

-¿nada?- dije exaltada –hay algo que me ocultas ¿Por qué soy más fuerte que él?-

-pronto lo sabrás-

Abandonó el baño dejándome molesta e intrigada. Me quedé unos minutos más, pensando, su insistencia en que no siguiera el camino de mi madre, era sospechosa, pero esto dejaba entrever algo peligroso y que ella conocía ¿Por qué no me lo decía? Al menos se ahorraría todo aquel misterio; aunque oía sus palabras, aun cuando nunca me las hubiera dicho… “si te lo digo, harás todo lo contrario a lo que te pida” y aquella voz estaba en lo correcto.
Había empezado a llover, por lo tanto no podría ir en mi moto.

-ya he pedido un taxi- dijo cuando me vio salir

-de acuerdo-

-toma- extendió un paquete hacia mi

-¿Qué es?- pregunté

-ábrelo-

La miré un momento antes de abrirlo y luego quedé con los ojos fijos en esa belleza.
-está de más decir, que lleve mucho tiempo debatiéndome entre dártela o no, pero, se que tu madre preferiría que la llevaras contigo.
-¿eres consciente no? Esto es un arma y no cualquiera…es…la que ella usaba y que tú me prohibiste-

-si, lo sé…Rita habría querido que la tuvieses-

-wow…de acuerdo-
En ese momento llego el taxi “por suerte” pensé

-te veré más tarde- dijo abrazándome –cuídate-

-siempre y…tu también-

- te cuesta demostrar lo que siente eh- dijo riendo

Me guarde el arma, agarre las llaves y me dirigí al taxi

-buenas tardes- saludo el tipo

-hola, me dirijo a la calle South Spartan Avenue-

-ok- me sentía incómoda estando allí, pero no tenía otra opción –que feo día-

- si, realmente-

-¿vas al baile, cierto?-

-si-

-recuerdo como fue mi baile de fin de curso…-

-siento interrumpir su relato, pero no me interesa- no le agradó aquello, se notó y sinceramente no me importaba.
El viaje era largo y molesto, puesto que el conductor era un imbécil.

-me bajo aquí-

-faltan dos cuadras-

No me mojaría por dos estúpidas cuadras. Tras unos minutos llegamos, me bajé del auto y le pagué

-quédese con el cambio- me refugié bajo el techo del colegio, las puertas estaban cerradas aún, por lo tanto tenía que esperar.

-hey Sel- saludo Tony

-como va…wow, que elegante-

-gracias, que sexy ese vestido-

-es solo un vestido- murmuré y él rió

-¿llevaremos mucho tiempo aquí fuera?-

-espero que no-
Tras decir aquello las puertas se abrieron.

-disculpen la tardanza, pueden pasar- dijo la directora

Entraron forajidamente, por lo que opte quedarme en un costado, hasta que estuvieran adentro. La sala del gimnasio estaba muy bien decorada y lo que más resaltaba dentro del lugar, era la gran pista de baile

-esto es demasiado para mi, supera la estupidez total-

-no seas tan cruel, los maestros han puesto su mejor esmero, para realizar esto-

-yo pondré mi mejor esmero en marcharme -
Tony siempre reía ante mi molestia o mi sarcasmo, y eso me desconcertaba.

-disfruta de la noche-

-tu hazlo por mí- le pedí

-de acuerdo- se alejó con una gran sonrisa en el rostro y luego lo perdí de vista.

La música estaba fuerte y aunque era de mi agrado no me apetecía ponerme a bailar. La gente iba y venía, estaba cansada ya de verlos ¿Por qué no me iba? Por las dudas, y porque no quería volver a mi casa.
La sección rock había terminado y ahora vendrían los lentos…tuve nauseas al ver a todas aquellas parejas, abrazados, besándose, mirándose…

-¿Qué mie…?- me exalte cuando alguien me tomo por la cintura
-te observé durante todo este tiempo y llegue a la conclusión de que estás sola-

-¿Quién eres y que quieres?-

-soy lo mismo que tu y busco lo mismo tu- quise verle el rostro pero no me lo permitía

-¿Qué tal si te dejas de jueguitos?-

-perdería la gracia del misterio-

-no tiene nada de gracioso-

-no dejes que este trabajo te absorba la vida-

-¿Quién eres?- volví a preguntar, este rió suavemente

-la verdad, es que ni yo mismo lo sé-

Quise empujarlo pero fue imposible, tenía más fuerza

-¿no dirás nada?-

-todo depende de lo que tú quieras que diga-

-me estoy aburriendo-

-perdiste a tus padres por culpa de un demonio ¿verdad?-

-si-

-y vas tras el- era una afirmación, no una pregunta

-no-

-¿no?- se mostro sorprendido

-el viene tras mi-

La canción no había finalizado y aquel tipo solo se separó de mi volteándome

-¿Qué sentido tiene que no te vea el rostro?- cuando voltee no había nadie.
-¿Qué mierda?- aquel sabía a lo que me dedicaba ¿pero quién era?
Me alejé del lugar y rápidamente caí en la cuenta…se trataba de Gabriel ¿Cuál era su plan ahora? Semi-demonio, hibrido…imbécil, aún siendo mestizo, carecía del poder que caracterizaba a Sparda… ¿era Gabriel realmente? La duda me atacó y en ese momento sentí una fuerte presencia demoniaca

-Gabriel debo admitir que eres muy astuto-

-lo sé- me di vuelta automáticamente, apuntándole a la nada

- ¿Qué ocurre? ¿Te han hecho una mala cirugía? ¿desde cuándo matas a los tuyos?-

-esos demonios no son de los míos...que victima tan idiota me tocó-

Volví a apuntar hacia donde creía que estaba y lo tuve frente a frente –vaya Gabriel, el infierno te ha cambiado-

-gracias, tú te has vuelto más fuerte- dijo pasando el dorso de su mano por mi mejilla, lo saqué bruscamente y rio –es valorable-

-no te acostumbres a tocarme- dije entre dientes –y me alegra que también notes eso, te derrotaré Gabriel-

-¿sola?-

-sola-

-eso está por verse- con un rápido movimiento, me golpeo contra la pared –vaya, me retracto, no eres muy fuerte a decir verdad- desenfunde el arma y comencé a disparar, en vano, ya que él evitaba las balas

-que deprimente…pensé que sería un rival mayor- se acerco nuevamente a mi –me decepcionas Selene- apoyó sus labios contra los míos, y aproveché ese momento para dispararle –encima que te beso, me haces esto- dijo riendo –si no fuera porque tienes algo que ansío, y que para obtenerlo debo matarte, serias buena como acompañante-

-en tus sueños-

-cedes más ahí-
Tragué saliva, o mejor dicho el veneno de la rabia que tenía en ese momento y volví a dispararle, en un movimiento rápido arremetió contra mí, y después de eso, no sé que mas paso…

-Selene…hey despierta- alguien me estaba dando suaves golpes en la mejilla

-hmm- murmuré

-¿estás bien?-

-no…me duele tremendamente el vientre-

-fue donde te impactó ¿verdad?- pregunto la voz de mi abuela

-sí, creo que si-

El teléfono comenzó a sonar y mi abuela fue a atenderlo

-supongo que saliste victoriosa-

-no va a obtener nada de mi-

-ese empecinamiento te está llevando por mal camino-

-era Lisbeth, dice que cuando puedas la llames- dijo mi abuela

-de acuerdo-

-¿Quién es Lisbeth?- pregunto Tony

-quien me consigue trabajos-

-caza…-

-…demonios, si-

Aquel había sido un día extraño, normalmente, que aparecieran un par de demonios, era algo cotidiano, pero entre el cazador, y Gabriel, esto se había vuelto una tortura.
avatar
Alexia

Cantidad de envíos : 37
Experiencia : 55
Fecha de inscripción : 05/02/2010
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Black Blood (DMC)

Mensaje  Scorpion el Mar Feb 09, 2010 9:21 pm

Al fin los fics!!!!!!!!!!! =D

Bueno se ve interesante este nuevo fic (puesto que me acostumbre a los de devil may cry xD) espero que pronto publiques el segundo capitulo.

Por falta de letras no encontre ningun error, hay un par de "errorcillos" de redaccion pero no afectan para nada en cuanto a la historia.

!!!SUPERNATURAL RULES¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ =D afro
avatar
Scorpion

Cantidad de envíos : 18
Experiencia : 26
Fecha de inscripción : 05/02/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Black Blood (DMC)

Mensaje  Alexia el Miér Feb 10, 2010 5:04 am

Si, lo más probable es que haya varios errorcitos así, algunos los he captado y los arregle, pero otros se me pasaron por alto ^.^"
Segundo Capítulo.
-----

Chapter 2: Incógnita

Eran las tres de la mañana cuando me desperté, la lluvia golpeaba con furia la ventana de mi habitación, los dolores habían desaparecido por completo, y aún así, sentía un fuerte dolor, el dolor del vacío que yacía en mi pecho desde ya, unos ocho años, sentí la vibración del celular y lo tome en el acto, antes que comenzara a sonar.

-¿sí?-

-Selene, habla Lisbeth, hay un trabajo-

-¿ahora?-

-¿quieres el dinero o no?-

-de acuerdo, de acuerdo-
Luego de anotar los datos del lugar, tome mi ropa, me vestí, fui en busca de mis armas, e incluso me atreví a tomar la espada que portaba mi madre, luego de eso salí. Llovía realmente fuerte, por suerte el cuero era impermeable, lástima que mi cabello no.
Maldije a Lisbeth por hacerme salir con este clima, entre al garaje de la forma más silenciosa posible, y saqué la moto sin montarla. A una cuadra de mi casa, recién decidí montarla, para que mi abuela no despertara.
El piso estaba resbaladizo, pero eso no me impedía levantar velocidad. Llegue al lugar rápido.

-un edificio abandonado… ¿Qué habrá allí que les interese tanto?-
Me dirigí al lugar, la puerta estaba abierta de par en par –alguien ha estado aquí, y no es precisamente un demonio…a menos que sea tan elegante que use la puerta de entrada y todo- murmuré para mí misma, avance por el hall completamente oscuro, las escaleras estaban destrozadas –aquí ya hubo pelea… ¡vaya! Me la perdí- subí las escaleras de dos en dos, hasta llegar al último piso, la puerta de la azotea estaba abierta, algo estaba ocurriendo aquí, y cuando me acercaba a la puerta, varios demonios se aparecieron.

-pues qué bien, creí que había venido en vano, vengan con mami-les inste y pareció molestarle
Saqué la espada, y esta rápidamente se apoderó de mi, una corriente eléctrica cruzo mi brazo extendiéndose por todo el cuerpo cuando la tomé.
Enterré a un demonio con esta, y se deshizo en la espada –wow- seguí golpeando a los demonios, partiendo a unos cuantos al medio –esto es delicioso- pronto no quedo ningún demonio, y aquello me había reconfortado –¿dónde está el boss?-

Salí a la azotea. La lluvia continuaba, pero no veía a ningún demonio mayor -¿por aquellos insignificantes tuve que venir?- dije encolerizada –cualquier imbécil con un arma podría haberlos matado-

-no deberías tener ese vocabulario…nena- dijo una voz masculina detrás de mí, sentí su mano en mi cintura, y voltee rápidamente, sacando mi espada, él también la había sacado y no me sorprendió

-vaya vaya, eres buena, hay que admitirlo- me separé de él, y corrí para embestirlo, solo enganche la gabardina.

-cuidado, me has roto la prenda-

-hablas demasiado y me molesta- este rió y volví a atacar, esta vez, el ruido del metal resonó por todo el lugar, ambos hacíamos fuerzas, hasta que él se separó

-no quiero dañarte preciosa-

-yo si- saque mis armas disparándole directamente en la cabeza, cosa que solo le rosó la mejilla.
Aquella batalla se hacía larga, y aunque no lo hubiera notado, había logrado herirme con la espada.

-hoy supe que eras buena, pero esto significa un gran reto para mí-

-¿hoy?-

-te ayudé con los demonios ¿recuerdas?-

-eras tú, já ¿ayudarme huh? Simplemente me limpiaste el camino-habíamos
parado de luchar, ahora simplemente lo miraba -¿acaso has acabado con mi recompensa?- le pregunte

-si te refieres al demonio peludo con el que pelee hace minutos atrás…si-

-maldito seas- le disparé y lo esquivó
Se rio –lo siento, no sabía que era tu demonio-
-maldición, vine acá, para nada-

-en reali…-

-no hables- le grité

-¿Cómo te llamas?-

-no te interesa saber mi nombre- dije dirigiéndome a la orilla de la azotea
-entonces…-

-ahórratelo romeo, no me interesa-

-debería…-
Me reí sin ganas levantando el dedo del medio –en tus sueños chico- me deslicé por la baranda de la escalera de incendios, cayendo en un callejón.

-así que vine para nada…más le vale no volver a cruzarse en mi camino-
Trataría de irme de la casa de mi abuela antes, ya que no podía seguir este mismo ritmo.
El camino de regreso fue tranquilo, agarre el celular y mandé un mensaje a Lisbeth escribiéndole “trabajo hecho” a los segundos me entró la respuesta “mientes” puse los ojos en blanco y solo le conteste “mañana hablamos” esto de trabajar a estas horas me ponía de muy mal humor.

Desperté sobresaltada, un ruido fuerte resonó en la parte de abajo de la casa, miré el reloj y este marcaba recién las seis de la mañana, en ese momento escuché un grito y salté de la cama, agarré el arma, revisé si estaba cargada y salí a mirar. Las luces se encontraban apagadas, podría ser buena o mala señal…automáticamente pensé en ir al cuarto de mi abuela, e hice eso, al llegar a la puerta, me llamó la atención que no pudiera abrirla, ella nunca cerraba con llave…golpee lo suficientemente fuerte como para que despertara…
-¿te encuentras nerviosa Selene?-

-Gabriel… ¿tú has hecho esto?- me sentí tan estúpida al preguntarle eso

-cariño, necesitas un poco de esto, confías mucho en ti; no tengo otra opción que demostrarte que nunca podrás superarme y que terminaras como tus papis-

-y tu…terminaras en el infierno, porque yo personalmente te enviare allí-

-te arrastraré conmigo preciosa, créeme que lo haré-

-¿Qué le hiciste?-

-pues…se ha pegado un pequeño susto al verme, pero nada grave, solo que… se le ha paralizado el corazón, débiles humanos- dijo con una leve sonrisa en el rostro –ahora, si quieres que tu querida abuela viva, deberás entregarme tus poderes-

-¿poderes?-

-si, poderes ¿Por qué crees que te queremos tanto? ¿Por tu belleza?- rió

-no te daré nada Gabriel-

Este entrecerró los ojos –estás siendo muy egoísta ¿dejaras morir a tu abuela protegiendo algo que desconoces?-
No respondí; pero la decisión ya estaba tomada –a veces es mejor cuidar tu propio pellejo antes que el de terceros-
Gabriel bajó la cabeza negando con una sonrisa en el rostro –has enfadado al infierno entero- pero estaba demasiado sumida en mi propio trance como para escucharlo.

-que dios me perdone por esto- susurre y Gabriel comenzó a reírse, hasta que saqué el crucifijo –no querrás que te lo ate al cuello ¿verdad?-
La mirada de asco que me dirigió lo dijo todo

-prefieres protegerte tu y dejar morir a quienes te rodean…a quienes te quieren- cerré los ojos sonriendo cínicamente

-acaba con esto, yo luego me ocuparé de ti-

-eres peor de lo que imaginaba, lo llevas en tu sangre, increíble…ha vuelto en ti, ha revivido para protegerte…su esencia se marca en tu cuerpo-

-¿de qué estás hablando?-
Desapareció y escuché como la puerta que estaba detrás de mí era destrabada, la abrí despacio, viendo a mi abuela, con unos últimos minutos de vida, en ese momento sentí como si me hubieran pegado una patada en el estomago, era como si algo se retorciera en mi interior y quisiera salir…

-Selene acércate- dijo, le obedecí y me puse al lado de su cama, ella tomo mi mano –hiciste lo que tenías que hacer, no te guardaré rencor por ello- iba a decir algo pero me paró -Gabriel se dio cuenta tarde del poder que llevas adentro- tosió –haz lo que tengas que hacer, toma decisiones difíciles, pero termina con esto, es lo único que te librara de la maldición-

-y quedare sola…tendré que sacrificar a cada persona que quiera por protegerme -

-no, pronto verás que no, conseguirás ayuda y apoyo de personas que te querrán, no quieras hacerte la fuerte Selene, tu madre tuvo un mal final por querer enfrentar a Gabriel por las suyas-

-lo siento abuela…-

-no…te preocupes- susurró, su mano se fue resbalando de la mía y rápidamente la tome –no quería es…- el silencio invadió el cuarto y su mano perdió las últimas fuerzas. El teléfono comenzó a sonar insistente…

-quien quiera que seas no estoy de humor para escucharte-

-vaya…¿qué ha pasado?-

-oh Tony, lo siento…mi abuela ha muerto, pero…es largo de explicar…quisiera pedirte un favor-

-claro, dime-

-me gustaría que al menos tuviera un entierro digno, ya que su muerte no lo fue…-

-mira…las muertes nunca son dignas y…-

-al lado de la que tuvo, cualquier forma de muerte es digna- le dije en mal modo

-cálmate Selene, no es conmigo con quien quieres desquitarte-

-tienes razón…-

-concederé tu favor ¿Cuál será tu siguiente paso?-

-irme de aquí, volveré a mi lugar-

-y eso es…-

-en Nueva York, iré a la casa que antes pertenecía a mis padres-

-¿volverás?-

-solo cuando haya terminado con estos seres-

Todo quedó en silencio, se preocupaba más de lo que yo realmente precisaba…
-voy en camino Selene-

-cuando llegues me marcho-

-de acuerdo-
Corté la comunicación y me fui a armar las maletas. No sentía culpa, aquella sensación había desaparecido cuando mi abuela me dijo que había tomado la decisión correcta, pero aún quedaba el dolor, porque aunque…había sido la causante de su muerte, era como si yo misma la hubiera asesinado. Hacia unos ocho años atrás, me había propuesto cerrar las puertas y ventanas de mi pasado, sellándolas, para que no permitieran abrir heridas que me impidieran avanzar, que detuvieran mis decisiones y acciones, hoy por hoy eso no sería un problema, había avanzado lo suficiente como para aprender a separar los sentimientos de mi mente…los vagos recuerdos del accidente de mis padres eran bloqueados, aún cuando quisiera recordarlos, y antes de eso, muchas horas antes del accidente me encontraba en una casa, con personas que no recordaba claramente ahora…ni siquiera sus nombres.
Tenias varias preguntas, preguntas a las que no les conseguía respuestas, varios enigmas de mi vida sin resolver, varias incógnitas, y sabia que las respuestas que buscaba para eso, se encontraba en lo más profundo de mi, en un rincón de mi cuerpo, de mi alma, pero… ¿Cómo acceder a esa parte? Si mi mente me impedía regresar, ¿tendré verdaderamente apoyo moral de otras personas? “conseguirás ayuda y apoyo de personas que te querrán” ¿Cómo podía saberlo ella?
Solo de una manera…
Tenía varios motivos para creer que mi abuela me ocultó durante todos estos años algo, y ahora…aquello iría a parar unos cuantos metros bajo tierra junto con ella ¿Qué clase de juego era este?

-después de todo cazar demonios no resulta divertido si muere la gente que amas…- dije con voz ahogada, revolee, la maleta ya cerrada hacia el pasillo, no era consciente de lo cerca que estaba de la escalera, por lo tanto me acerque cuando escuche el gran alboroto que había ocasionado, tenía ganas de prender fuego algo, de golpear lo que tuviera a mi alcance, incluso si tuviera un terrario, sacaría a todas las hormigas, las bañaría en alcohol y las prendería fuego solo para verlas morir…si era tan fuerte como todos dicen, aprovecharía para destruir…
Sentí como el frenesí se apoderaba de mí e intente calmarme, aquello solo ocasionaría un posible incendio.
Mi pulso se acelero cuando el timbre sonó y luego recordé a Tony, bajé corriendo las escaleras y abrí la puerta…pero no era Tony quien estaba del otro lado
-¿Qué quieres?- pregunte de mal modo al cazador que me miraba

-¿a quién esperabas?-

-a un amigo-

-oh- miró el interior del casa y su mirada paró en la maleta tirada en el piso, lo que no había notado es que se había caído el florero y que el vidrio se había desparramado por todo el lugar -¿ocurrió algo?- pregunto con incredulidad

-no- mentí y me miro fijamente, algo que me molestó e incomodó –aparte, si hubiera pasado algo no te lo diría a ti- quise cerrarle la puerta en la cara pero me lo impidió, levante una ceja, aquel no se parecía al tipo con el que había peleado en la azotea, a menos que tuviera múltiple personalidad -un momento…¿acaso me vigilas? ¿Cómo sabias donde vivo?-

-no es difícil- definitivamente no era la misma persona ¿Qué demonios ocurría aquí? Tuvo un intento de pasar, pero no se lo permití –lo siento, no puedo permitir que pases-

-¿Dónde está tu abuela?-

-no…espera ¿Cómo sabes de ella?-

-¿Dónde está?-

-no se encuentra ¿Qué quieres?-

-¿Selene?- la voz de Tony hizo que apartara la vista de aquel tipo -¿pasa algo?-

-no…él ya se iba-
Entrecerró los ojos sin apartar la vista de mi, aquello hizo que tuviera un repentino flash, un recordatorio de aquella mirada, pero todo parecía un extraño laberinto, retorcido y macabro. Sacudí la cabeza, tratando de sacarme esas imágenes.

-cuídate- murmuró y luego, sin siquiera mirar a Tony, se fue, incluso la voz no era la misma, pero estaba totalmente segura que se trataba de aquel tipo.

-¿Quién era?- pregunto Tony

-no estoy segura- respondí y en verdad no lo estaba –pasa-

-¿ya tienes todo listo?-

-si…pero no el valor-

-¿para qué?-

-para dejarla e irme…-

-¿Qué paso?-

-Gabriel la mató…pero…no es como parece, hubieron un par de cosas en el medio…tuve la oportunidad de dejarla vivir…es todo muy complicado Tony-

-no te preocupes, no hace falta que lo expliques, no abriré juicios sobre ti, ve tranquila, me ocuparé-

-gracias…te dejo la moto, no la llevaré-

-¿y qué usaras?-
Me sonreí –comprare otra, el último modelo-

-vaya, que obsesión-
Volví a sonreír, aquellas maquinas perversas sí que eran mi perdición…
Al salir de la casa el viento helado corto mi respiración, si había una cosa que extrañaría mucho de Forks, serian los constantes días lluviosos y el frio.
Pude con facilidad sentir la mirada de alguien a mis espaldas, pero no había nada, solo animales nocturnos que se escondían por mi presencia.
-pero tú no te escondes, aunque tampoco das la cara- dije a la profunda oscuridad que invadía el cielo, en el que ninguna estrella se asomaba y que la luna…brillaba por su ausencia.
avatar
Alexia

Cantidad de envíos : 37
Experiencia : 55
Fecha de inscripción : 05/02/2010
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Black Blood (DMC)

Mensaje  Scorpion el Jue Feb 11, 2010 4:11 am

Uhhhhhhhh cap dos ya.....=D

¿Hay un poco mas de accion en el proximo??? Rolling Eyes.......ojala si Smile
avatar
Scorpion

Cantidad de envíos : 18
Experiencia : 26
Fecha de inscripción : 05/02/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Black Blood (DMC)

Mensaje  Alexia el Lun Feb 22, 2010 8:01 am

Uh, disculpa la demora ^.^" Accion? estem...*rueda los ojos* neh xD! pero la habrá! lo prometo! un poco más adeltante, pero va a haber acción, aparte que tiene segunda parte confirmada. A medida que pase la historia se va a ir notando un grave deterioro en la relación de los personajes, por algo dije que era muy rebuscada jeje y en este capítulo comienza todo el desastre. Dante y la chica no van a tener nada que ver, ellos nunca pueden estar juntos. Aviso eso.


Chapter 3: Sr Psicópata

Ya había subido al avión, todos los pasajeros se acomodaban en su asiento, el que se encontraba a mi lado por suerte aún se encontraba sin habitante, miraba los rostros de todos los pasajeros, por si notaba algo extraño, ninguno se miraba, la mayoría iban colgados del celular, o con la laptop, apostaría cualquier cosa a que nunca se despegaban de esos aparatos.
Aleje la vista de eso y la dirigí a la ventana, el piloto y el copiloto extrañamente me miraban ¿o estaba delirando? No, no lo estaba, cuando los miré, desviaron la vista y se alejaron. Mas personas seguían entrando al avión, maldije cuando una sombra apareció en mi lado.
-qué pequeño es el mundo-

-¿tu otra vez? ¿Acaso te recuperaste de tu doble personalidad?-

-¿de qué hablas?-

-del momento en el que viniste a mi casa-
Aquel cazador me miró con cierta incredulidad –fue Vergil…-murmuró

-¿Quién?-

Obvió mi pregunta, sentándose directamente. –Necesito saber tu nombre-
Lo mire con desconfianza, pero algo en aquel tipo me hizo recordar hechos pasados ¿acaso pertenecía a mi pasado? –Selene-

-Selene…-

-Zinone- murmuré molesta


-¿no recuerdas nada?-

-no…-hice una pausa y me quede mirándolo fijamente –espera…tú tienes que ver…con mis recuerdos…desde que apareciste, miles de cosas han querido hacerse paso en mi mente, pero ninguna lo lograba-

-Soy Dante- dijo sonriendo

-te recuerdo…ahora…mis padres siempre iban a tu casa; pero…nunca supe que pasaba cuando me dejaban allí-

-tu madre una vez peleó junto a Sparda, era una gran cazadora y luego intento vencer a Gabriel por las suyas-

-lo ultimo lo sé…no sabía lo de Sparda-

-si bueno…creo que las grandes personas, siempre se van antes de contar la historia…-

-ha de ser así…siempre- murmuré

-esto debería mejorar nuestra relación-

-en tus sueños, demonio- dije entre dientes

Este rió -¿y dónde has dejado esa gran moto que tenias?-

-se la deje…¿Qué te importa?-

-que nerviosa estas-

-cállate-

-admítelo nena…te inquieto o como dicen los viejos…te muevo el piso-

-lo único que mueves es mi cólera, y deja de molestar, porque terminaras
recibiendo un tiro en la cabeza- dije susurrando cerca de su oído, se carcajeó ante mi repentina violencia

-que va, encima que te hago un cumplido…-

-¿Qué clase de cumplido? Cumplido seria otra cosa, nene, lo que tú haces es aumentarte tu propio ego, si alguna cae con tus “encantos” bien por ti, pero yo no, ni siquiera sabes lo que busco-

-me gustaría- tenía un tono divertido en la voz y eso me molestó

-pues bien, ponte cómodo, porque la espera te va a agotar-

-son todas iguales-

-te equivocas- dije apuntándole a su costado, sin que nadie viera nada, por desgracia en ese momento, se acerco un azafata y guarde el arma automáticamente, no pude evitar resoplar, ante el evidente coqueteo de la tipa aquella.

-¿usted quiere algo señorita?- pregunto solo por educación, no porque quisiera ofrecerme algo, le dirigí la mirada más gélida que me salió.

-no, gracias- dije sin poder contener mi voz de fastidio, y no porque ella coqueteara tan abiertamente con Dante, si no porque…me molestaba que se la hiciera creer, este lo que necesita es que le bajen el ego.
-¿te has puesto celosa preciosa?-

-no idiota-

-¿y qué te molesta tanto?-

-que sean tan estúpidas- dije sinceramente –no intentes comprenderme…nunca lo vas a lograr-

-puedo intentarlo-

-no tengo ganas de hablar- dije cerrando los ojos y acomodando el asiento, por unos minutos sentí la mirada de Dante clavada en mí, pero decidí que sería mejor no mirarlo, esto tenía que ser una maldita cruzada y endemoniada contra del destino, de los miles de vuelos que salen para New York ¿él tenía que estar en el mismo que yo? El cielo también me odiaba entonces…
Intenté mantenerlo alejado de mis pensamientos, aunque no era fácil, el había estado presente en todo el momento que yo pasé en la casa de Sparda, aun siendo diez años mas chica que él, y que en ese momento fuera una infante, recordaba muchos rostros, muchas escenas…gritos, peleas…ruido a metal…todo se me juntaba en la cabeza y hacia de esta un torbellino…pero pronto descubrí que ya no estaba dentro de mis pensamientos…sino que dentro de un sueño…
-¡paren ya!- gritaba un hombre que no sabía dónde estaba

-sabes cómo es esto papá, Dante siempre comienza con sus estupideces-

-es tu hermano- dijo una mujer

-eso no justifica que moleste- gritó

-no vuelvas a gritarle así- en ese momento tuve a Sparda frente a mí, arrastrando a su hijo del brazo –Vergil, que hayas ascendido, no te da derecho a tratar así a tu hermano-

-es él que comienza insultando el poder-

-¿acaso te crees que es un premio? Cuídate Virgilio, si eliges el camino obsesivo del
poder…terminaras perdiendo mucho-

-pues bien parece que ya he perdido mucho- dijo y se fue del lugar
Esa escena desapareció, y ante mi reapareció otra, mostrando nuevamente a Vergil junto a una niña.
-Selene, debes escucharme, dentro de un tiempo me iré, no se por cuanto, ni sé donde iré, pero tendrás que prometerme que te cuidaras, y que harás siempre lo posible, para mantenerte a salvo-

-lo prometo Vergil, ¿Qué pasa?- preguntaba la niña

-algún día te lo explicare- se puso en pie y nuevamente la escena se disipó.

Me paré frente a un espejo de cuerpo completo, allí me veía, pero esta era mi “yo” adulta, se reflejaba una visión, hermosa, dulce…de pronto todo cambio, dejo de ser aquella preciosa imagen, para convertirse en una macabra escena, mis manos manchadas de sangre y el cuerpo de la criatura que sostenía, muerto, Quise llorar, aquella atrocidad que estaba entre mis manos, no había sido…no había acabado con su vida. Sumida en mi propio mar de lagrimas, no noté que el bebe había abierto los ojos…lo miré, aún con los ojos anegados en lagrimas, pude distinguir el claro color de sus ojos, llenos de alegría; pero sabía que aquello era una ilusión, no podía ser tan perfecto, ni más hermoso, tan humano…demoniaco. Volví a mirarlo y sus ojos se habían vuelto totalmente oscuros, no solo el iris, sino que también la esclerótica. Comencé a retroceder, desvié la vista del bebe y del espejo, quise ser absorbida por el infierno en aquel momento, la criatura empezó a elevarse, mientras yo retrocedía, tropecé con algo e hizo que terminara en el piso…este estaba lleno de vidrios, y mis manos ahora se encontraban astilladas, me levante como pude y alguien apareció tomando al bebe…

-hey Selene…Selene despierta-

-no dejes que lo lastimen por favor-

-¿a quién?-

-deja que sea lo que tenga que ser, no lo hieras-

-Selene despierta-

Abrí los ojos de golpe, me encontraba entumecida y totalmente adolorida, aquel sueño me había dado, no solo algo en lo que pensar, sino que también, un fuerte dolor de cabeza.

-¿puedes decirme que te paso?

-solo tuve una pesadilla-

-de acuerdo… ¿con quién?-

-contigo, fíjate, hasta en sueños me atormentas-

-hasta en los sueños me deseas-

-eso pasa únicamente dentro de tu mente- dije ya molesta –trata de no despertarme nuevamente-

-no hables dormida y no lo haré-

-siempre encuentras contestación para todo- solo sonrió

Volví a cerrar los ojos, tratando de no pensar absolutamente en nada, pero claramente era un acto difícil.

-sabes…si fueras menos estúpido quizás me interesarías-

-¿estúpido en qué sentido?-

-en el sentido de no ser tan psicópata o incluso ser tan egocéntrico-

-¿psicópata?-

-pues si-

-te equivocas-

-demuéstrame lo contrario-

-no soy psicópata, simplemente no entiendo cómo puedes resistirte tanto…-

-¿…a quien?-

-a mi-

Lo miré molesta e incrédula –seguirás siendo igual…-
Dante comenzó a resise ante mi enfado y lo mandaron a callar

-era broma ¿recuerdas algo de cuando eras chica?-

-no, muy poco…recuerdo a Vergil y a ti peleando, luego a Vergil despidiéndose de mi…-

El cazador resopló –Vergil significó y sigue significando mucho para ti- no era una pregunta…lo afirmaba –siempre tuviste mucha afinidad con él y en parte fue mi culpa las batallas que teníamos, pero…¿es obvio, no? Todo en cuanto a Vergil te atrajo, aún siendo gemelos, su elegancia atraía a muchas, él era…o mejor dicho sigue siendo, más maduro que yo-

-Dante…¿guardas rencor por eso?-

-no, no te confundas…quizás Vergil haya vuelto por ti-

-¿y qué harás?- le pregunté ya que sus intenciones no me gustaron

-no puedo obligarte a nada, pero no te acerques, evítalo-

-¿Por qué?-

-…- hizo silencio –Vergil luego de irse, cambió mucho, no quisiera que te hiciera daño-

Decidí dejar la conversación allí, hacia unas horas había tenido a Vergil cara a cara y no me hirió, aquí pasaba algo más.
Tras seis horas de viaje, llegamos. La azafata comentaba el clima y la forma de aterrizaje debido al fuerte viento que había. Tras unos momentos, el avión aterrizo sin problema, y todos se revolucionaron nuevamente. Mientras intentaba llegar a tomar mi equipaje, sentí a alguien detrás de mí. Al parecer la gente estaba apurada por salir y no le importaba empujar o llevarse todo por delante.

-déjame ayudarte- susurró Dante a mi oído, mientras tomaba mi equipaje, me di vuelta, para enfrentarlo, sin poder evitar el roce de nuestros cuerpos, no se alejó, en cambio me miro fijamente, y acerco un poco el rostro, bajando su mirada a mis labios, no podía retroceder, tan solo podía quitar el rostro, pero no quise hacerlo, por lo tanto me quedé quieta, mirándolo, él inclino un poco la cabeza apoyando sus labios contra los míos, los separó levemente mordiendo el inferior y después me besó, le respondí de forma precavida, hasta que se separó, tan solo un centímetro de mi y eso me bastó para acercarme y lanzarme nuevamente a su boca, no quería que parara, no me importaba que estuviéramos en un avión y que debiéramos bajar, introdujo su lengua y eso desató una oleada de intenso calor, apasionado, excitante y salvaje.
Lo empujé, separándolo de mí, aunque la cercanía seguía siendo intima, tomé el equipaje de sus manos y me aleje totalmente de él, dirigiéndome hacia la salida del avión, estaba mareada, aquello no lo había experimentado nunca y con Dante fue una sensación inexplicable, extrañamente la imagen de Vergil relampagueó en mi mente cuando lo besé…
-¿Cómo debería tomar tu huida? ¿Como un…no te quiero ver más o…es demasiado para mí?-

-ninguna de esas dos cosas Dante- dije mientras trataba de alejarme, pero mantenía fácilmente mi paso

-¿entonces? No creo que haya estado tan mal de momento que volviste a acercarte-

-hay varios motivos, el primero es que aun seguíamos dentro del avión-

-podría llegar a ser aceptable ¿Cuáles son los otros?-

-que tengo cosas que hacer, piérdete-

-quédate esto- introdujo algo dentro del bolsillo de mi campera y se fue, cambié el equipaje de mano y revise el bolsillo, al sacarlo, me encontré con una tarjeta, que tenía el nombre y dirección del local donde trabaja.

-Devil May Cry huh, interesante nombre- murmuré
Al llegar a la estación de taxis, telefoneé a Lisbeth, para avisarle que me encontraba en Nueva York y que me alojaría unos días en la casa de mis padres, y quizás, durante un largo periodo.

OOO

-Dante- la voz de Lady resonó en mis oídos, sacándome completamente de mi mente, por desgracia pensaba en aquella cazadora, Selene, era normal que quisiera estar con todas; pero no…no era normal, que solo la quisiera a ella para mi, que estuviera dispuesto a sacrificar, mis noches de juerga por estar con ella…realmente algo malo me pasaba. Después de todo, tenía una estrecha relación con mi hermano…y ahí desencadenaba esto…sentía que debía protegerla de Vergil, aunque…si el ya la había ido a visitar…y no la había dañado… ¿Por qué me hacia tanto problema? ¿Por qué quizás inconscientemente, sabia el daño que podría causarle Vergil? ¿O por lo que podría convertirla? No sería raro que la pusiera en mi contra, aunque lamentaría mucho matarla…
No lograba sacarme aquella estúpida escena de la mente, quería hacerlo realmente, pero ansiaba tener aquel contacto de nuevo con ella. Si es inteligente, cosa que así parece, llamará exigiendo una explicación, buscando la respuesta a porque había actuado así –o quizás no- pensé en mi interior, si su camino era el mismo, tarde o temprano terminaríamos cruzándonos.
-hey Dante, no parecieras estar escuchándome-

-dime algo más interesante Morrison…-

-pues… ¿más interesante que cazar demonios y recibir dinero?-

-no te había escuchado-

-lo sé-
Mis días de trabajo habían comenzado nuevamente.
avatar
Alexia

Cantidad de envíos : 37
Experiencia : 55
Fecha de inscripción : 05/02/2010
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Black Blood (DMC)

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.